La mayoría de jóvenes afirman que reaccionarían ante un caso de ciberacoso

Según un estudio de la Fundación Bit sobre el uso de internet por parte de los alumnos de ESO, 6 de cada 10 menores pediría ayuda a un adulto y el 55,7% intervendría para frenarlo. El informe también revela que las víctimas de ciberacoso confían mayoritariamente en los padres y las madres a la hora de explicar el conflicto

Con motivo del Día de la Internet Segura, la Fundación Bit ha presentado los datos sobre las situaciones de conflicto que surgen en la Red entre el alumnado de ESO de las Islas Baleares, denominados ciber-conflictos, en una jornada para profesionales organizada por el Institut Balear de la Joventut (Ib-Jove), la Oficina de Defensa dels Drets del Menor (ODDM), Convivèxit, Policías Tutores  y la Fundación Bit.

Se trata de unos resultados extraídos de la última publicación del Observatorio Balear de la Sociedad de la Información “Uso de Internet por parte de los alumnos de ESO de las Islas Baleares”, un estudio hecho a partir de una muestra de 2.696 alumnos, de entre 10 y 15 años, de 1º, 2º, 3º y 4º de ESO y de 31 centros de educación secundaria de las Islas Baleares, mediante un cuestionario online realizado presencialmente durante los meses de octubre y noviembre de 2016.

En un apartado de este estudio se han querido explorar las posibles situaciones de conflicto que experimentan los menores a través del uso de Internet, como son las burlas, los insultos, las amenazas, el ciberacoso, la difusión de imágenes sin su permiso, entre otros.

Así, se ha comprobado que 2 de cada 10 alumnos conocen un caso o más de un caso de alguien que se haya sentido acosado sexualmente a través de mensajes de móvil, chats o e-mails, entre otros, y más del 50% conoce alumnos que han recibido mensajes con insultos y burlas durante el último año.

Esparcir rumores falsos por la Red de algún compañero parece ser también una práctica demasiado habitual entre el alumnado balear.

Si se analizan las diferencias más significativas según la isla, el curso, la edad o el género del alumno, se observa que los alumnos de 3º y 4º de ESO son los que más conocen algún perjudicado y, en algunos casos, incluso se dobla la cifra respecto los cursos inferiores. Esto puede ser debido a que los alumnos más jóvenes acceden menos en Internet, por lo tanto, no están tan expuestos, o al hecho que hacen menos usos.

Además, cuanto más años tiene el menor, mayor incidencia de ciber-conflictos y las niñas tienen conocimiento de más casos que los niños, especialmente en el caso de haber recibido mensajes con insultos y burlas.

Cuando se pide directamente al menor si ha sufrido alguna forma de ciber-conflicto en los últimos 2 meses, las cifras varían. 1 de cada 10 afirma que en alguna ocasión ha sufrido la publicación o han compartido alguna imagen o vídeo suyo sin su consentimiento y hasta un 8,1% afirma que, alguna o varias veces, sí se ha sentido acosado/da sexualmente a través de mensajes de móvil, chats, etc. En este caso, las niñas manifiestan ser más agredidas que los niños, aunque los niños lo sufren más a menudo.

Si buscamos otras diferencias significativas al sentirse mal por alguna situación, destaca que, entre los alumnos que han sufrido algún abuso, los de 1º y 2º curso de ESO resultan más perjudicados que los mayores.

Cuando se pide el tipo de implicación de los alumnos en las situaciones de ciber-conflicto, llama la atención el alto porcentaje de observadores. Las herramientas de mensajería instantánea, como el WhatsApp o el Telegram facilitan la figura del observador, puesto que muchos menores reciben a la vez en sus dispositivos imágenes y vídeos de otros compañeros.

Este dato está relacionado con el tiempo de conexión a Internet que se pasan los menores donde 1 de cada 4 alumnos pasa más de 4 horas al día en Internet.

La cifra más alta de alumnos que se manifiestan agresores la encontramos en el envío de mensajes con insultos/ humillaciones y amenazas/ chantajes con un 1,3%.

Si miramos las diferencias entre cursos, vemos que es en el 1er curso de ESO donde hay más víctimas, mientras las mayores cifras entre agresores y observadores se concentran en los cursos superiores.

Respecto al género, hay más niños agresores, pero también más niños que son víctimas de ciber-conflictos como los mensajes o chats con insultos/ humillaciones, la publicación de un vídeo comprometido, la suplantación de la identidad y la difusión de rumores falsos.

Si se pide a los alumnos con quien hablarían cuando están disgustados por algo, los amigos y las amigas son las personas con quienes más confían a la hora de contar secretos y pedir ayuda, con un 74,8%. Los padres y las madres conforman el 2º grado de confianza por parte de los menores, con un 51,7%, seguidos de los hermanos con un 23%. Llama la atención que pocos confiarían en sus profesores, sólo un 5,8%.

Los menores declaran que, en caso de ser víctimas de un ciber-conflicto, los padres y las madres (65,6%) pasan ante las amistades (62,5%) en términos de confianza a la hora de contarlos la situación de conflicto. Las amistades se mantienen en 2º lugar y muy cerca de la familia. Un 7,5% afirma que no lo explicaría a nadie.

En caso de presenciar un abuso a uno/a compañero/a, 6 de cada 10 alumnos admiten que pedirían ayuda a un adulto y un 55,7% intervendría para frenarlo.

Los menores menorquines declaran con diferencia con el resto de islas preferir bloquear a la persona que les molesta o explicar a alguien de su familia con quien confían como reacciones ante un ciber-conflicto.

Si nos fijamos en el curso, encontramos algunas diferencias en las cifras de cómo actuarían en cada ocasión. Así, los alumnos más grandes prefieren bloquear la persona que les está molestando o contarlo a sus amistades y denunciarlo a los cuerpos de seguridad. En cambio, los alumnos más pequeños optan por dejar de utilizar Internet, denunciar al defensor del menor, explicarlo a un adulto de la escuela con quien confían, explicarlo a un adulto de su familia y también esperar a que el problema se solucionara solo.

El alumnado las madres de los cuales no tienen estudios son los más vulnerables a la hora de recibir burlas, sentirse excluido y sentirse acosado sexualmente.

En cuanto a la edad del padre, cuanto más joven es el padre menos porcentaje de niños hay que dicen que no han sido nunca acosados sexualmente online, excepto a partir de los 54 años que la tendencia se vuelve a invertir de nuevo.

El alumnado las madres del cual tienen entre 40 y 49 años son los que menos peor se sienten por conflictos que puedan surgir en Internet.

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